jueves, 1 de septiembre de 2011

una otra mirada

Algunas ideas desordenadas sobre los hechos de publico conocimiento...
de Facundo Trotta, el miércoles, 31 de agosto de 2011 a las 22:27


- Yolanda García, "La Yoli", 12 años, desapareció de su casa en la 1-11-14 hace más de tres meses. Su familia la busca, desesperada.

- Yamila Troncoso, "La Yami", 21 años, se fue de viaje al norte y nunca volvió. Madre de dos chicos, adicta en recuperación, hacía changas como empleada domestica y vivía en la Zavaleta.

Tienen dos cosas en común: Las dos están muertas. Y vos nunca te enteraste.

TN nunca te lo contó. Facebook no te lo recordó.

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Compromiso, siglo XXI: Publico una cadena (porque ni da escribir algo, gordo) en Facebook. Twitteo dos o tres consignitas sobre el tema en cuestión, re-enojado. Cambio mi foto de perfil por una imagen alusiva o la dejo en blanco, según lo que haga el resto.

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"Una chica tan linda, ojala aparezca" // "Una nena preciosa, ojala no la maten". Si el deseo de justicia y bienestar está tan asociado al aspecto físico, algo estamos haciendo mal.

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Acomodemos la realidad a nuestro discurso. No importa que un tipo se haya quedado con un vuelto de una banda de piratas del asfalto y no haya querido reconocerlo aún con su hija secuestrada. Dato menor. No importa que no sepamos de que puta mierda estamos hablando. Obvio. Hablemos de trata de personas, y que escándalo señora asinosepuedevivir. Y CFK, mala, mala y conchuda, que no hace nada. Que barbaridad.

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"Apareció una bolsa con un cuerpo, ojala NO SEA ELLA" No, por favor, Dios no lo permita. Que sea otra, desconocida, no mediatizada, fea y en lo posible pobre.




Publico este suelto, que ayer escribió Facundo en FB y que es una mirada distinta de lo que se ve y dice en ese sitio, me llena de orgullo porque además de sus comentarios que incomodan, como corresponde hacer al periodismo o a los periodistas, tengo la fortuna de ser la madre de Facundo.

martes, 10 de mayo de 2011

Formadores, deformadores y deformaciones

Los que trabajamos en la formación docente, fundamentalmente en los primeros años de carrera, ponemos mucho énfasis en des-naturalizar los sucesos que ocurren en la práctica educativa, desestructurar la mirada ingenua sobre aquellas relaciones y quehaceres que parecen obvios. Todos tenemos imágenes románticas y candorosas en relación a la escuela, vinculadas a recuerdos emotivos de nuestra historia individual. Sin embargo en la escuela se expresan cuestiones políticas, sociales, culturales e ideológicas, relativas a nuestro tiempo y circunstancia, a nuestro modo de ver el mundo. En la formación docente estos atravesamientos se dan con mas fuerza aún que en otros niveles porque constituyen los aspectos sobre los que debemos estudiar y formar a las futuras generaciones de maestros.
Ayer, luego de veintipico de años de existencia sostenida, el instituto de formación docente de El Bolsón, inauguraba su edificio propio. Años peregrinando por aulas prestadas con todas las implicancias que eso tiene sobre la tarea y que dice mucho de la importancia que le otorgan a éste nivel formativo las políticas educativas.
Ayer no fue un día de festejo. ¿Era previsible? Tal vez. Hace unas cuantas semanas que el edificio estaba terminado, sin embargo se demoraba la entrega, innecesariamente. Nadie dudaba que la fiesta de inauguración sería de trascendencia política para el actual ministro de educación de la provincia y candidato a gobernador para la elección de octubre. Licito que quisiera sacarle jugo al rédito de salir en la foto de un hecho tan valorado por la comunidad. Parece que no era suficiente, era necesario disciplinar a algunos asistentes.
El nuevo edificio tiene un número importante de puertas que dan al exterior, sin embargo ayer, dia de la fiesta de inauguración, estaban cerradas. Simbolismo lineal, pero simbolismo al fin. De los dos paños de la puerta principal, solamente uno permanecía abierto, controlado por el subcomisario y un grupo de seguridad sin identificación ni uniforme que determinaba, como si se tratara del ingreso a un boliche, quién entraba y quién no. Llamativamente (¿?) no podian entrar los estudiantes del instituto, tampoco sus hijos o padres, ni los docentes que trabajamos en la institución. Tampoco alcanzó con impedir la entrada, entonces hubo maltratos, insultos, manoseos (a las mujeres, como no podia ser de otra forma) y amenazas directas ("sabemos dónde encontrarte y te vamos a ir a buscar"). Dados los numerosos antecedentes recientes, y no tanto, vinculados a los mismos sectores de la "seguridad", la amenaza se hace plausible.
Mientras tanto el auditorio del instituto estaba colmado por invitados especiales, adictos a la política del actual gobierno. Licito también,todo acto necesita del coro de aduladores. Garantizado el aplauso, ¿para que insistir con el abuso y el maltrato de otros sectores?.
Hubo dos actos, uno dentro y otro fuera. La decisión de quedarse afuera fue producto de la provocación a la cuál no se respondió con violencia, sino con docencia. Ni a irse ni a quedarse, sólo a resistir (Gelman dixit). Ayer después de todo esto, seguimos trabajando, hubo clases y también reuniones y nuevos mensajes de disciplinamiento provenientes de la superioridad jerárquica.
Los que no estuvieron ahi, se enteraran por los diarios locales y regionales, por la televisión local y las radios. El mismo poder que impidió la entrada a docentes y estudiantes de la institución destinataria del edificio que se inauguraba, construyó también el relato de lo ocurrido. No dicen que hubo maltratos. No dicen que el edificio fue posible gracias a un programa del estado nacional. No dicen que el acto se hizo con los estudiantes y docentes afuera. Dicen que había manifestantes. Dicen que fue el otro candidato a la gobernación el que produjo la situación. Dicen que fue el sindicato docente. Montaron un escenario. Escribieron un libreto. Hoy escriben la reseña del guión que produjeron previamente. Nosotros fuimos actores involuntarios de la trama. No puede volver a pasarnos. Ahora nos toca contar la historia, desestructurar esos mensajes, mostrar los hilos que sostienen la trama. La educación como constructora de ciudadanía es nuestra primera tarea. A eso le temen.

martes, 1 de marzo de 2011

Realmente me colgué...

Cómo abandoné tanto el blog?!! Pero no abandoné las reflexiones, y menos cuando el sainete rionegrino nos ofrece tanto material para un diverso número de abordajes reflexivos. Todavía no estoy lista para escribir largo sobre algunos temas importantes de estas últimas semanas, pero tengo algunas preguntas: ¿por qué la democracia que tenemos es insuficiente para que barbaridades como las escuchas ilegales de Macri no lo marginen del ejercicio actual del poder ni le impidan mantener sus pretensiones de candidato a presidente? y en lo local ¿cómo puede ser que el escándalo de los sobre-sueldos de los altos funcionarios rionegrinos, las denuncias por la trata, la represión ilegal en Bariloche, por citar pocos ejemplos, no impidan que la próxima elección sea más una interna de la UCR que una "verdadera elección? ¿Cómo puede ser que por escándalos de igual rango otras provincias hayan sido intervenidas u otros funcionarios hayan sido destituídos y acá todo sigue como va? Y nosotros, los ciudadanos de a pie, como gustan decir los comunicadores ¿cómo jugamos en este juego?

viernes, 31 de diciembre de 2010

Una esperancita

Tal vez porque vivo en un provincia gobernada por los radicales desde 1983, esa donde Alfonsín soño trasladar la capital, Río Negro. Y además porque vivo en El Bolsón, una ciudad un tanto olvidada y ajena a las runflas políticas de la provincia, mi esperancita tiene que ver con ingresar a ese nuevo universo que es la Argentina post 2003. Por esas cosas que tiene el mapa de la división política, la patagonia es un espacio fragmentado segun los paralelos, en las provincias patagónicas el poder se tensiona entre la costa y la cordillera, y la costa gana...por eso de los puertos que emulan el puerto central. Para peor, en Rio Negro las únicas ciudades cordilleranas son Bariloche y El Bolsón; no hace falta agregar que la primera no necesita demasiado de la provincia...tiene sus propios recursos y medios, casi un principado. En cambio El Bolsón es el último confín, mas cerca de Chubut y las "bondades" del modelo dasnevista, está atrapada entre el olvido y sus propias contradicciones. Aquí hemos llegado muchos desde distintos lares, un número importante expulsados de las grandes ciudades en el 2001, somos un tanto hippies, un tanto anarcos, multiculturales, diversos, cosmopolítas y otras cosas. Tenemos un intendente que se hizo celebre por el affaire con Gonzalito de CQC, que entiende la gestión política municipal por la vivienda organizando las tomas de viviendas y terrenos y, ciudadanos que no votan porque tienen el domicilio en las localidades chubutenses cercanas (Lago Puelo, El Hoyo) porque pagan mas barata la patente del auto o se evitan pagar ingresos brutos.
En ese contexto mi esperancita, formar parte del país que leemos a diario y sobre el que debatimos y que nos empiecen a leer también a nosotros. Es claro que la importancia electoral de un distrito pesa a la hora de las decisiones políticas pero no se puede construir ciudadanía plena bajo ese solo criterio.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

17 de noviembre

Me cuesta escribir regularmente, disculpen si no sigo fielmente las reglas 2.0, todavía tengo algunas inhibiciones a la hora de opinar o analizar algun tema por riesgo de convertirme en aquello mismo que cuestionamos.
Hoy día del militante, día que se hace más significativo por la muerte de NK y el renacimiento de la militancia, al menos, como concepto aceptado.
"¿cómo se empieza a militar?" es una pregunta que escuche mucho en estas tres semanas, desde los más jóvenes hasta los otros; una pregunta para la que no tengo muchas respuestas en este contexto territorial, vale decir, no tengo una respuesta válida para mi. En Buenos Aires y probablemente en otras ciudades (La Plata, Rosario, Córdoba) se me ocurre que la militancia en el plano estudiantil es algo permanente que si bien el menemato dejó un poco maltrecha, siguió estando como espacio reconocido. En nuestro contexto de comunidades pequeñas (30.000 habitantes aproximadamente) los ámbitos estudiantiles tienen muy poca, poquísima, historia de militancia, tradiciones y etc., porque son recientes las instituciones de nivel superior o universitario en la región. Y porque también, la militancia es otra cosa en estos lugares. Entonces se cruzan dos planos: el que nos atraviesa como colectivo nación y aquel que tiene que ver con nuestras particularidades territoriales.
La militancia, en mi perspectiva es una actitud, uno es un militante en su trabajo, en su barrio, o dónde sea, además de suscribir y acompañar militantemente opciones políticas, ideológicas, gremiales o artísticas, desde un partido o una organización de derechos humanos o ambientalista. Sin embargo, la muerte de NK ha puesto en evidencia que la intencionalidad del que pregunta ¿dónde militar? ¿cómo comenzar? tienen que ver con la militancia política, visualizada como aquella que permite llevar adelante aquellos cambios sociales que, cada uno o en conjunto, espera que ocurran.
En lugares como El Bolsón, creo que existen posibilidades de militancias barriales o en colectivos de otro tipo existentes o a construir, pero no veo que sean convocantes las estructuras partidarias anquilosadas, en una provincia que hace 27 años que está gobernada por el mismo partido político. Dicen mucho estos 27 años de cuasi dinastía de unos y otros...tal vez esa sea una primer tarea militante, barrer con las estructuras que nos impiden cambiar de paradigma.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Previo al paradigma

En estos días de tantos análisis inteligentes y de tantas conversaciones con gente inesperada, me preguntaba ¿dónde queda El Bolsón en el mapa político del país? Muchos de los estudiantes con los que trabajo me han bombardeado a preguntas, descubriendo un sinfin de cosas que estaban ahi, pero que hasta ahora parecían no tener que ver con ellos. Si bien dada la temática que tratamos es inevitable hablar de este páís en este tiempo, hablar de su historia que es presente, nunca como esta semana me encontré con otras preguntas y con otras valoraciones. Son jóvenes, entre 23 y 27 años aproximadamente, estudian carreras vinculadas a la docencia, sienten que El Bolsón queda lejos del país.
Con los compañeros adultos me pasa otro tanto, encontré en la plaza Pagano gente que no pensé encontrar y me senti feliz -en algunos casos- de esa coincidencia -en otros no tanto-. Pensaba entonces en la idea del Kirchnerismo como adhesión vergonzante, como alguien dijo en twt en estos días, casi como ser gay y la muerte de NK nos sacó del placard. Pero al margen de este fenómeno compartido a nivel nacional, me parece que El Bolsón (y tal vez debería decir Rio Negro, gobernada por el radicalismo casi a modo de dinastía no sanguínea, desde 1983) se encuentra en la etapa pre-paradigma kirchnerista.
Después del "que se vayan todos", NK aparece enarbolando un discurso contrapuesto, en términos de paradigma justamente, y nos devuelve la idea de la política y de la inclusión en términos de derechos y no de derrame, como conceptos vertebradores del proyecto. Pasamos de mirar al Estado como enemigo a sentirnos parte de él, y aquí radica, creo, este status pre de la región: para los bolsoneros el Estado (municipal, provincial) sigue siendo mi contrario y el Estado nacional si bien opera territorialmente, es una imagen que no se conjuga con los actores que vemos por TV.
Todos los argumentos que escuchamos y compartimos acerca del tiempo que se abre a la esperanza, tiempo de doblar la apuesta, debieran ser para esta región el momento de ponernos en sintonía con el resto del país, un momento fundacional para la democracia de estos pagos. Eso requiere cambios institucionales pero también un definitivo cambio en el compromiso de cada uno de nosotros para entender que es hora de dar la batalla por formar parte del Estado y rehuir la comodidad de cascotearlo.

lunes, 1 de noviembre de 2010

De miércoles a viernes

El miércoles fue un día tan difícil que agradecí que fuera feriado, para no tener que enfrentar al grupo de alumnos en el estado que me encontraba. Sin embargo, el jueves fue peor, pero ese dia no tenia clases. El viernes teníamos un taller con gente de la Red x la identidad de Fiske Menuco (Roca) y no podía borrarme, había insistido mucho para que los estudiantes del espacio Derechos Humanos y Educación de los dos profesorados (el de música y nivel inicial) fueran al taller; dos nietos recuperados iban a estar presentes.
Cuando estuvimos ahí, me pregunté (una vez más) qué hicimos los que pasamos los 40 para que los jóvenes de hoy tengan una idea clara de como se ha construido este país, digamos, en los últimos 50 años? Y me respondí: evidentemente no hicimos mucho. Claro que esta respuesta adquiría otro significado después del miércoles, mucho más angustiante. No estoy hablando en términos individuales, cada uno sabe que tanto o que nada hizo, sino en términos generacionales. En primer lugar porque estuvimos ahi, aunque con pocos años vivimos parte de ese horror y también porque muchos fuimos la juventud movilizada del ´84, que luego rapidamente se decepcionó y gran parte de la cual se "convirtió" con el menemato.
La muerte de NK me devolvió a la idea de los recambios generacionales, y a la imagen de la asunción de Cámpora; Kirchner era uno de esos jóvenes que gritaban en la plaza y desde el propio día de su asunción nos entregó ese legado, traspaso que se vió interrumpido por las múltiples y complejas relaciones de poder de esa época.
Ahora estamos ahí, otra vez en la plaza, otra vez con los jóvenes ¿qué vamos a hacer los que todavía tenemos que demostrar que nuestro compromiso vence a nuestras decepciones?